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domingo, abril 17, 2011

Música Si

Hace tiempo que venía preparando un artículo sobre música. Aún no lo había terminado, pero la actualidad manda, así que allá va.

Spotify cambia, y para peor. Lean en su blog la próxima política. Básicamente las versiones gratuitas quedan recortadas. No me gusta, es más, me deprime. Para mi Spotify era el ejemplo de cómo la industria puede ir de la mano del público sin dejar de mirar a los artistas y sin dejar de generar beneficios. Bien es cierto que los recortes son sólo eso, recortes, y bien es cierto que la versión de pago unlimited está a un precio más que razonable -5 euros mal contados al mes, 60 euros al año- pero algo ha fallado en el sistema. Dicen que la culpa la tienen los Estados Unidos de Norte América del Norte, la presión de las discográficas o el hecho de que spotify no sea rentable. Yo más bien pienso que el fallo está en que no hay ninguna competencia en Spotify. Nadie (google tampoco todavía) se ha sentado a la partida…

Pero no quiero que este sea el tema principal de éste artículo ni quiero seguir con el asunto. Hablemos de música. Hablemos de un par de discos que recién he descubierto.

Sin anestesia. Sé que es tarde pero el mejor álbum de 2010 fue el de Arcade Fire: The Suburb, siempre según una extraña encuesta que he hecho entre varios links de google… Estos malditos maravillosos están que lo petan. Es un gran disco. Hay otros buenos que mencionar en el apartado internacional. LCD Soundsystem y Gorillaz. Beach House y Kanie West. Deerhunter y The Black Keys, The National, The Drums… Como veis tiendo a lo electrónico e indie…

En el plano nacional poca cosa meritoria. Por ahí andan Jorge Drexler (¿Es Español?), Bunbury (¿humano?) o Taxi en plan más comercial, y en plan indie Planetas (¿siguen siendo indies?), Ivan Ferreiro (¿Humano?) Nadadora, los Lori, Supersubmarina, Delorean… Todos estos se dejan escuchar sin echar la pota… Se siente. A las webs indies les ha dado por triángulo de amor bizarro. Infumables. Pásense de vez en cuando por Klaus & Kinski y tendrán ya todo el espectro de lo que hay por estas lides. Por cierto, Dover también sacó disco en 2010. ¿Alguien lo ha oído? Antes molaban… ¿Que les ha pasado? ¡Que raro suenan!

Pero hoy quiero escribiros sobre otra cosa. Otro disco. Otro artista. Otro Pop. Porque otro pop es posible. Se llama la señorona Janelle Monae y su disco ArchAndroid. La portada recuerda a Metropolis. Es una historia curiosa y, si no fuera por los Arcade. Este, para mi, sería el mejor trabajo de 2010. Escuchen un corte via youtube (estoy en plan soviético con Spotify)

 

 

¿Que les parece? ¿Te gusta la música clásica o de orquestas de cámara así en plan película de James Bond? Este es tu disco. Sin embargo si te gustan esas canciones estilo “No sin mi guitarra acústica” Jaime Cullum o esa canción del verano de cerveza de Billie the vision & the dancers, este también es tu disco. ¡Una noche de baile disco así fresco, último modelo, piesparaqueosquiero!… También éste es tu disco. Fiebre del sábado noche. Hay un corte de música estilo coral que recuerda un poco a los trabajos de Danny Elfman mezclado con R&B y Soul. ¿Quieres una voz negra rotunda, rompiéndose en ronco rock and roll y compitiendo con la distorsión de una guitarra? Escucha entonces el tema Cold War. Miren, la wikipedia nos dice: “El diario británico The Guardian señaló que algunas de sus influencias musicales han sido Michael Jackson, David Bowie, Erykah Badu, James Brown, Grace Jones, OutKast e Incredible String Band, entre otros muchos artistas”. Es cierto, Bowie está presente, Outkast también, Gorrillaz y la electrónica también…

Pero esto no acaba aquí. La muchacha ha co-producido el album, y lo hace exquisitamente, con un cuidado por los videos, continuidad con su anterior trabajo, una labor sobrada en la post-producción musical y haciéndose acompañar, se nota, de buenos profesionales.

Web oficial de Janelle Monáe

Comentario en Hipersónica

En serio. Tenéis que escuchar éste disco. Enterito. A veces os sonará raro, como a trozos, pero las más de las veces cuadrará todo en una extraña amalgama de sonidos etéreos, rítmicos y melódicos al tiempo, eléctricos y clásicos… y te darán ganas de bailar, correr, pensar, llorar, reír. Si alguna vez existió el “código máquina” en la música, éste disco se le acerca como no lo hacía ninguno que yo haya escuchado hace tiempo. Si con algún disco se ve o se intuye el código matrix de la música en los últimos tiempos es con este, porque otro pop es posible. El pop ha muerto. Larga vida al pop.

También he re-descubierto un grupo que dio un campanazo allá por 2001. Son los Royksopp y tuvieron disco en 2010: Senior, supuestamente continuación de su genial Junior de 2009, aunque no está a la altura. Es más oscuro, pero me quedo con los temas Senior Living, Tricky Two y The Alcoholic que a veces recuerda a videojuegos. No dejen de oir de sus anteriores temas: Eple por supuesto, The Girl and the robot y Happy Up There

Web oficial de Royksopp

venga, lista spotify de canciones de Royksopp

¿Por que me gustan? Porque pienso que hoy día la buena música no sólo debe servir para oirla en tu CD, radio, vinilo o MP3, sino también para acompañar películas, vender coches, hacerte correr más, inspirarte y darte libertades. Creo que de eso va éste artículo, de libertad. Estos chicos tienen en su web una especie de sección en la que ofrecen sus temas para que los “usuarios” los retoquen y los versionen… No se. Me da en la nariz que alguien, algunos… Deberían ya de empezar a pensar en que, también es posible… la…

Música 2.0

miércoles, junio 02, 2010

Todo Spotify.

Spotify cambia, y de que modo.




No hace mucho el servicio de reproducción de música streaming de más éxito anunciaba nuevas "mejoras" que, sinceramente hacen pensar que es el futuro de la protección musical en internet.


Atrás quedaron los rumores sobre una supuesta retirada del negocio spotify de la Warner, lo que, desde un principio, pensé era una maniobra más de negociación-presión que una realidad que fuera a llevarse a cabo. Así fue y el catálogo de spotify no sólo no se ha reducido, sino que se aumenta día a día. Lo contrario era absurdo... ¿Se han retirado de Itunes o de otros escaparates web? Prueben a poner en el buscador Spotify label:"Warner" y verán.


NOVEDADES

Las nuevas opciones pasan por ampliar el sistema de accesos posibles, lo que considero era el principal talón de Aquiles del sistema, veamos. Si Spotify se “nutre” económicamente de suscripciones de pago, de los anuncios que insertan y de los ingresos que genere como “comisión” por venta de canciones o discos a través de 7digital, era complicado entender como cerraron el grifo a las suscripciones gratuitas, pues precisamente esas darían sentido a los ingresos por publicidad y hasta algunos ingresos por compra de canciones o discos. Sin embargo así ha sido hasta hace poco. 


Ahora, a los ya conocidos productos "premium" y "con invitación" se unen dos variantes a la misma, la opción premium más barata (4,99 € al mes), llamada "Unlimited", y la opción gratis sin invitación, llamada "Open". También es digno de mención la opción de comprar tarjeta regalo Spotify, de 1, 3 o 6 meses. ¿No me digais que no es un regalo modernillo? Hasta la puedes personalizar.


Desde un principio Spotify estuvo pensado como una aplicación a la que sólo se podía acceder mediante pago, el “Premium-pago” o bien por invitación de los usuarios de pago. Sin embargo también desde un principio rellenando ciertos formularios o entrando por algunas “puertas de atrás”, los usuarios de a pié podíamos acceder a la aplicación y disfrutarla. Después, pululaban por foros, blogs y webs invitaciones gratis que generaban frustación para la mayoría.


Finalmente han controlado de modo eficaz el modo de acceso, quedado reducido a las modalidades gratis y a las de pago. Quizá era un paso necesario debido a la más que probable saturación del sistema si se hubiera "abierto el grifo" sin más. Sin embargo algo similar ocurrió con gmail y no hemos visto temblar el imperio Google. Atrás quedaron aquellas supuestas lista de espera para suscripciones gratuitas (sinceramente, no conozco a nadie al que le haya tocado ya el turno en esas listas).


Aunque considero que el Premium sigue siendo un pelín caro para los tiempos que corren. Pagar 10 euros al mes (120 euros al año) más de los que ya pagas por tu conexión a Internet (en España no menos de 20 euros), harían que pagáramos al año 360 euros en música, lo que nos daría para unos 15-20 discos… Según como se mire, pero creo que si hicieran alguna rebajita más de uno se vería tentado a entrar a la versión Premium total. No sé, quizá una reducción al año siguiente, reducciones por horas de utilización, o compra de canciones o discos via Spotify, por clicar en anuncios...


Me parecía más que acertada la la tarifa de un euro por un día, que se podía utilizar para ocasiones especiales pero que, actualmente, salvo error por mi parte, no está disponible.



Otro de los grandes avances del sistema ha sido la apertura del mismo a las redes sociales. Complementar Spotify con facebook o twitter parece fácil, y puede uno suscribirse a listas de amigos, compartir gustos y un largo etcétera. En cuanto le pierda el miedo a Facebook prometo contaros de qué vá. Era una maniobra esperada y necesaria.


Si Spotify ha cambiado el modo en que escuchamos música y nos hace sentir la mar de bien por lo legales que somos, es porque Spotify vive por y para Internet y todos sabemos que hoy no eres nadie si no te socializas en Internet. Los tiempos mandan y orientar las velas al viento es de sabios. Muy bien por Spotify.


Ahora, Spotify también lee tu música alojada en tus discos, las pasa por su sistema de organización, gsetión y búsqueda y te las reproduce. Adios a los reproductores audio clásicos. Es cierto que no sé como funciona de bien ésta opción puesto que, simplemente, ya no tengo música "en local", pues es innecesario teniendo una versión decente del programa en cuestión, pero parece que el sistema se conecta con Gracenote (más internet todavía, aunque creo que no reconoce los WMA..,. ¿todavía se utilizan?) y te lo organiza, completa los títulos, te los etiqueta, etc. Adios a los gestores ID3 y TAG de antaño, además de que los sincroniza y exporta a tu móvil... Spotify Rules!


Si a todo esto unimos que la versión Premium te da las canciones en versión alta calidad a 320 Kbps, que te da la posibilidad de ciertos contenidos exclusivos como avances, modo offline para playlist, la posibilidad de crear playlists propias y compartirlas, una mejora sustancial en los links-web a las distintas canciones, listas y discos (más bonito, vamos), que su programita residente apenas ocupa y se actualiza sin decirnos nada ni enterarnos, que te sugiere novedades que podrían interesarte según lo que escuches normalmente, que su catálogo crece a un ritmo bastante decente, que te ofrece biografías y comentarios desde All Music Guide, aunque en inglés, con fotografías, que puedes buscar por artistas relacionados, marcar canciones con una estrellita de favorita, acceder al top list de canciones y discos más oídos en el mundo Spotify, que han ampliado los países que pueden utilizarlo incluyendo a Holanda, que tambíen se lleva bien con last.fm, que tiene hasta una bandeja de entrada, índices de popularidad de listas que andan circulando por ahí, una extensa red de webs que se dedican a compartir listas de canciones Spotify de los más diversos géneros, temáticas y títulos y un largo etcétera, no queda más remedio que caer rendido a los pies de Spotify, eso si, si es que te gusta la música.


CRÍTICAS

Pero no todo el monte es orégano. Ya hemos comentado aquí las maravillas de Spotify. Vamos a hacer una revisión viendo ahora un poco los contras.


La publicidad empieza a ser un tanto incómoda o invasiba, llegando algunos banners a ocupar casi toda la pantalla, aunque por un espacio reducido de tiempo. Esto también debe cambiar, aunque no creo que sea lo más importante a comentar al respecto


Aún así, sobre la aplicación y el modelo de negocio no dejan de planear continuos nubarrones sobre la viabilidad del mismo, rentabilidad y/o conveniencia. Desde mi punto de vista el modelo spotify es perfecto e innovador, y puede salvar (si es que ello es necesario) el negocio discográfico a nivel mundial. De hecho, le han nacido diversos imitadores. Entiendo que deben seguir ampliando las vías de acceso gratuito o semi gratuito... Todo se andará.


Aunque la manejabilidad del programa en sí es bastante cómoda y eficiente, sigo pensando que deberían dedicar una sección específica a las búsquedas. Ciertamente se puede buscar por género, por artista, álbum o discográfica, pero no estaría de más un formulario al efecto o algo, un desplegable, un menú... algo.





Los críticos del sistema auguran que no durará mucho más y que la cantidad y calidad del catálogo no es como realmente lo pintan. Hay ciertos grupos que, efectivamente, se niegan a ser oídos en Spotify, pero las alternativas "legales", ustedes me perdonarán, están a años luz y las supuestas alternativas, así en general, también lo están en cuanto a catálogo, manejabilidad y versatilidad. ¿Como va a ser lo mismo un catálogo caótico generado a base del esforzado y supuesto altruismo del navegante masivo, que aquel organizado, generado y revisado por nuestras amigas las discográficas? ¿Cuantas canciones hay repetidas en Goear? ¿Cuántos chips de silicio o de lo que sea se encargan de guardar estas copias duplicadas?


Links a alternativas Spotify:



Las críticas que he leído por ahí van encaminadas a que al final nos van a cobrar 10 euros al mes (tarifa plana, lo llamaban antes) por oir música y lo vamos a pagar tán encantados y posiblemente tengan razón, léanlo sino. También dicen que la rentabilidad para los "artistas" es poca, a lo que yo les digo: ¡¡¡Que den conciertos!!! Después está lo de siempre, que si el catálogo de la mula es más amplio (su catálogo de fakes y virus también), que si no se accede a la letra de las canciones (todo se andará, además, hay muchas canciones en un idioma que se llama... ¿como era? Ah, si... Español, creo), que si el reproductor en sí es mejorable con crossfade o con ecualizadores, que si la publicidad debería ser más acorde con los gustos musicales del oyente, que si la "socialización" queda en una mera anécdota, en fin... Creo que son fallos menores que se ven compensados sobremanera con los aspectos positivos del sistema.


¿Saben donde está el mayor PERO que se le puede poner a Spotify? En que necesita de la industria discográfica y la misma es una MULA torpe y vieja que no va a entender que DEBE venderse música BARATA, porque el top-manta ha demostrado con creces que se puede hacer una red mundial de distribución de música insultantemente barata. Quizá me equivoque, pero el final de Spotify vendrá cuando las discográficas encuentren algún sistema para volvernos a vender música a precios de antaño. O eso o los verdaderos piratas peligrosos hacen cosas malas con Spotify... Entrándole por detrás... Ya me entienden. Sería una lástima.


Larga vida a Spotify. He dicho.

martes, agosto 04, 2009

Spotify. Si señor.


Ya veníamos apuntándolo por aquí no hace mucho.


Internet va cada día dando pequeños pasos… Napster, Audiogalaxy o KaZaA marcaron un antes y un después en la idea de “compartir”, “intercambiar”… piratear. Más recientemente, y sobre todo en el mundillo musical, la máxima de que hay que estar a la última y oír TODA la música se apoyaba en webs como Goear o Lastfm y el concepto ya cambiaba un ápice. Ya no se “comparte” lo que se “tiene” en el disco duro y por tanto es "tuyo" en este nuevo y extraño concepto de propiedad, ahora se “regala” o se sube a una web lo que te parezca para que todo el mundo pueda oirlo.



Pues bien. Estas fórmulas también tienen los días contados, o casi. Spotify permite escuchar TODA la MÚSICA que quieras y COMPLETAMENTE GRATIS. Ahora bien, cuando decimos toda la música, queremos decir una importante cantidad de música, tan importante como para no tener tiempo material en una vida para oírla. Y también, cuando en Internet decimos completamente gratis, queremos decir que de vez en cuando sale un anuncio.


Pero si, creo que todos tenemos que rendirnos a la fórmula Spotify, sobre todo por que es LEGAL y cuando decimos legal queremos decir LEGAL. Spotify ha llegado a acuerdos con las grandes discográficas para proporcionarnos toda la música de forma gratuita. Era el paso que se debía dar. Ya podemos volver a decir que coger lo de otro es robar y que, sin embargo Internet no va a acabar con la industria de la música, como no lo hizo ni la radio, ni los radiocasetes de doble pletina, ni el walkman, ni el MP3, ni Georgie Dann, por mucho que lo intente. Ahora que lo pienso, tampoco los videoclubs acabaron con la industria del cine, tampoco las bibliotecas públicas acabaron con la industria literaria y tampoco el video mató a las estrellas de la radio…







[caption id="" align="aligncenter" width="499" caption="nicspic2608"]nicspic2608[/caption]



Más sobre Spotify: Te descargas un pequeño programa que accede a la red Spotify y no tienes que llenar tu disco duro con “tu” música -aunque no lo creáis no todos tenemos que tener una copia del último disco de U2 en nuestro disco duro-. Puedes crear tus listas de reproducción y escucharlas cuando quieras. Hay algunos autores que no permiten que sus canciones se oigan a través de Spotify (propongo que los boicoteemos de algún modo) aunque navegando y buscando entre ciertos discos recopilatorios, colaboraciones o bandas sonoras, se puede oír casi todo. Ya hay innumerables webs que recopilan las mejores listas de reproducción de todo el mundo y sugieren temas, ambientes, etc. Tiene una sección de radio, a la que se puede acceder por género, artista, etc.. No tarda casi nada en buscar, encontrar y reproducir lo que quieres. Cada canción tiene una barra de popularidad, muy útil. Te sugiere artistas similares a lo que escuchas –esta función es impagable- y encima gracias a los anuncios que nos cuelan, he descubierto, por ejemplo, a los Gossip.


También tiene algunas pegas, como es normal: Hay rumores que dicen que tienes que tener una invitación y que las invitaciones sólo las consiguen los que tienen cuentas Premium, es decir, los que han accedido a la versión de pago. Sin embargo hay quien ha conseguido que Spotify le mande invitaciones simplemente rellenando el formulario, y en este enlace parece que puedes registrarte y obtener una cuenta gratis. La verdad es que la web oficial podría aclarar algo más esto. El motor de búsqueda también es mejorable pero todo se andará. Está basado en la industria discográfica, por lo que si lo que buscas no está en un disco, difícilmente lo encontrarás, como pasa con Supercharango, por ejemplo. Por ahora sólo funciona en ciertos países. Le falta algún que otro competidor que esperemos llegue pronto.


Resumiendo, larga vida a Spotify, enhorabuena por la idea, que cunda el ejemplo y, ahora si, estamos asistiendo en tiempo real a un hito más en la historia de Internet.


Mantengamos los ojos, y sobre todo, los oídos abiertos.

viernes, junio 26, 2009

Michael Jackson ha muerto.

Ha muerto Michael Jackson.


 Sobre el personaje no hay paz. Hay quien piensa que la fama y una personalidad como mínimo extraña eclipsaron al artista. Los otros dirán que era un artista inigualable desde muy temprano y que todo lo demás sobra. Con éstas cosas uno no sabe que pensar, si el trabajo que uno desempeña es lo que lo define, o es lo que uno hace fuera del trabajo o ambas cosas hay que llevarlas de un modo intachable. Quizá esta última opción parezca más loable. Cada cual recuente sus pecados, tire sus piedras.


Michael Jackson es como el Maradona de la música. Es de ese tipo de personajes (como Tina Turner), que parecen haber vendido su alma a cambio de un don y que pagan por ello un precio, siempre.


 



 


Pero a lo que vamos. Lo malo ya lo sabemos, mejor lo bueno. Desde muy chico, como dije, sorprendía su desparpajo ante el micro, sus movimientos y su voz. Hizo algunas películas (extrañas, musicales…), dio  para uno o dos videojuegos, sus videos musicales salían en el telediario, inventó una forma de bailar, hizo también sus labores benéficas, se atrevía a hacer gorgoritos en falsete en sus canciones cada dos por tres y a tocarse la entrepierna y no parecía ridículo, cantó y bailó para Motown o más bien la Motown bailó para Jackson, inventó el paso Moonwalker, la antigravedad en Smooth Criminal, metió el morphing en su video Black or White, escribió un par de libros, creó la moda de los calcetines blancos, vivió en NeverLand y desde el helicóptero se veía una noria, se casó con la hija de Elvis, sacó 13 discos y 6 más recopilatorios, uno de sus discos es el más vendido de la historia, lo llamaban el Rey del Pop, tenía los derechos de las canciones más representativas de The Beatles, fue una de las voces en “We Are The World”, apareció en una pantalla en la película Men In Black (era él), tenía un videoclip que duraba cuarenta minutos y tuvo a la industria musical a sus pies mucho tiempo… Algo más de mi cosecha: Posiblemente no se pueda entender en plenitud lo que sea la Historia de la Música de éste pedrusco a la deriva que llamamos Tierra, sin Michael Jackson.


 Posiblemente todo lo demás, sobre.


Ha muerto Michael Jackson.


[audio=http://www.goear.com/files/sst/bec8a437e5ac96ff73bf2fe5f3411bdd.mp3]

martes, mayo 12, 2009

Antonio Vega

Pasó. Tenía que pasar, supongo. Y eso que lo luchó tanto que se le hicieron varios homenajes en vida, pensando que serían el último. Y el último disco, y la última canción, pero no. Pasó y Antonio Vega, finalmente, murió.


Sólo añadir lo siguiente:



"Donde nos llevó la imaginación,
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.
donde se creó la primera luz
junto a la semilla de cielo azul
volveré a ese lugar donde nací."

Antonio Vega ha muerto hoy, 12 de mayo de 2009.


[audio=http://www.goear.com/files/sst3/4095059ab8aa37ff0f264c0230697906.mp3]