La Coordinadora de Escuelas infantiles no soporta más los impagos de la Junta de Andalucía, por lo que ayer comenzó un encierro en un centro de Pino Montano para exigir a la consejería de Educación que abone las cantidades correspondientes al mes de agosto, que cifra en diez millones.Los encierros, que se prolongarán hasta el 12 de noviembre, comenzarán por la tarde -cuando termine la actividad en la escuela- y durarán hasta las 7.30 horas, cuando se inicie la jornada laboral. Aunque el primer encierro se inició ayer con 200 personas, finalmente sólo una quincena tenía previsto pasar la noche en la guardería de forma simbólica.El presidente de la coordinadora, Emilio Fuentes, explicó que la Junta "está incumpliendo" el acuerdo firmado el pasado 20 de junio ya que rechaza pagar la liquidación correspodiente al mes de agosto "y el recorte de hasta el 30% en la financiación del comedor". Este incumplimiento, según Fuentes, disminuye el coste que la Junta bonifica a los padres "en torno al 15%", y recordó que los fondos de Educación para este tipo de escuelas están "congelados" desde hace cinco años. Por todo ello alertó, al igual que hizo el pasado verano cuando reclamaron en otra protesta las cantidades que entonces les adeudaban, que las escuelas infantiles están "intentando mantener los servicios y el nivel de calidad que las familias exigen" aunque lamentó que "la administración se empeña en deteriorarlo".
domingo, noviembre 11, 2012
Guarderías al límite
lunes, octubre 19, 2009
Venecia
Casi acabo de llegar de Venecia, y ha sido fantástico.
Lo primero que me llamó la atención era la luz, casi molesta, tan clara y precisa que se puede observar en aquella ciudad. Quizá sea por que no hay ni coches, ni motos, ni bicicletas...
El segundo día hizo nublado, pero la luz se resistía a huir, y de vez en cuando se asomaba curiosa, a mirar.
He aquí el resultado (sin retoque, sin corrección, tal cual. Lo juro).
[caption id="" align="aligncenter" width="550" caption="Venecia y su luz."]
lunes, agosto 31, 2009
Cárcel
[audio http://www.goear.com/files/sst/aaf6e8d02d8df0722f693595535ce16f.mp3]
Todos lo saben. Hay dos formas de escapar de éste lugar. Una es simplemente fugarse y pasar el resto de la vida corriendo. Otra es delatar a alguien, pero ésta última opción es firmar tu propia sentencia de muerte, cavar tu tumba, luego echarte tu propia tierra encima y con suerte marcar el lugar con un túmulo o una bonita lápida gris perlada.
Es un círculo vicioso. Los de fuera entran al ser delatados. Los delatados te acaban matando, dentro o fuera de aquí. Los muertos no suelen tener nadie que les tomen venganza, por traidores. La población presidiaria, paradójicamente, se mantiene estable a fuerza de esta sangre.
Lo peor de todo es que la reiteración de aburrimientos y parálisis del tiempo que existe aquí dentro te empuja, tarde o temprano dentro del círculo.
Hay algunas fórmulas para romper el círculo. Una de ellas es delatar, salir de aquí y matar desde fuera al delatado, pero no suele funcionar. A veces le matan a uno primero, incluso al salir de la sala de confesiones y lo peor, sin ponerte en paz con El Altísimo.
Ahora vienen a por mí. ¿Por que? Es una buena pregunta. Quizá por que no me fugué. No tengo ganas de correr.
Aún así he tenido días peores.
Más aburridos.