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lunes, febrero 15, 2010

Me gustó La Gala de los Goya 2010.

Me gustó La Gala de los Goya. Me gustó Buenafuente y la puesta en escena en directo y casi sin fallos. Debe repetir el próximo año. Buenos números humorísticos y musicales. No se me hizo larga, no hubo anuncios.


Me gustó el duelo entre Ágora y Celda 211. El único “pero” lo pondría a una parte del discurso del Presidente. Cuando sugirió más colaboración de las otras cadenas de televisión que no eran Televisión Española, creo que se olvidó que tanto “Ágora” como “Celda 211” tienen detrás a Telecinco y que “Planet 51” tiene detrás a Antena 3, entre otras cosas…


Por lo demás el discurso del Presidente me pareció estupendo, una especie de canto de humildad y de esfuerzo y trabajo. Por una vez parece que el cine español no se comporta como un chiquillo llorón y pataletas. No tiene porqué.




Me gustó y mucho el Presidente y su visión del asunto, su sorpresa con Pedro Almodóvar, el detalle hacia Antonio Mercero, el recuerdo a los que ya no están. Me gustó el premio a la mejor canción para “Yo también” y el que le dieron a Lola Dueñas (me gustó que mencionara a Pablo Pineda), y el premio a “Planet 51”.


Me gustó La Sardá, la diversidad de idiomas que oímos (¿veis que fácil?), el premio para la mejor película documental para “Garbo” y la nominación de “En un lugar del cine”, de Eduardo Cardoso.


Pasé un buen ratito ante la televisión y hasta me sentí orgulloso. Me gustó. La opinión en los blogs es unánime También.


Va a ser que, al final, me gusta el Cine Español.

lunes, septiembre 14, 2009

La Ciencia-Ficción que nos espera (Cine y Videojuegos)

Hace unos días adaniramos decía:




hoy quiero compartir lo que para mi no deja de ser la gran estética de los videojuegos. En la línea de XIII, y obviamente de la saga Runaway, llega su tercera parte. Los videojuegos cada día congregan más talento. Señores del cine, miren sus guiones, observen sus dinámicas y quédense pasmados.



Me hizo reflexionar. Estoy completamente de acuerdo pero resulta que es lógico y necesario. Un videojuego dura (debe) más de 2 horas y hay que atrapar al público. Además requiere una interactividad completa y cada vez mayor. Aún así, Señores del cine, aprendan. Hagan más tiempo de metraje exclusivo para salas de cine, añadan efectos de luz, aire o lo que sea a las nuevas salas 3D y volveremos a llenar las butacas. Mejoren sus guiones y metan cámaras en todos los rincones. Aprendan también de los parques temáticos, den auriculares, multilenguajes, aprendan del teatro con actores paseándose entre las butacas, innoven, empresarios del sector.


Ya de paso estuve youtubeando sobre los últimos y los próximos estrenos en materia de ciencia-ficción y fantasía. Prepárense para abrir la boca y no cerrarla en un buen rato.







Si, es Tim Burton y no me digan que no es una mezcla de la saga Abbe´s Oddisey y Little Big Planet. Y lo último de James Cameron, Avatar... La última parte del videoclip es Halo Vs. World of Warcraft. ¿Que no?


Más cosas, vean este video:







No es una película, no es X-Men, ni Hancock... Es Prototype, indudablemente uno de los videojuegos del año, con una estética muy peliculera.


¿Recuerdan el juego en el que aparecían miles de zombies y había que acabar con ellos de mil y una formas? Me refiero a la saga Dead Rising, pues bien, ya tienen una película al uso: Zombieland, con Woody Harrelson. Además ya tenemos peli sobre Halo y se prepara una sobre Pac-man, si.


Lo que vengo a decir es que ambas artes de complementan, se retroalimentan y la Ciencia Ficción que nos espera va dejando atrás el mundo del cómic y adentrándose en el del videojuego y los problemas de la Humanidad con títulos como Daybreakers, The Road, 2012.


Pero no me resisto a incluir estos dos videos:







Sin palabras.



Por último, denle al play y pónganse en pié con la mano en el corazón. M. Night Shyalaman se alía por fin con los efectos especiales, de la mano de ILM y hace una versión de la gran serie manga Avatar: La Leyenda de Aang. Pueden verla entera, entre otros lugares, aquí.






Por fin, por fin, por fin... Cuento las horas hasta el estreno. Será una trilogía.


Por fin.



martes, agosto 25, 2009

Ajedrez II. Bobby Fischer.

La última vez que escribí sobre el Ajedrez fue por que acababa de ver “Buscando a Bobby Fischer”. Supongo que es por que las cadenas de televisión se “pasan” las películas cuando ya las han puesto, por que andan escasas de presupuesto o simplemente por falta de imaginación. La cuestión es que ayer la volvieron a poner en Televisión. Hoy vuelvo a escribir sobre el Ajedrez. Y sobre esa película.


La película cuenta la historia de Joshua Waitzkin, otro ajedrecista, que ahora se dedica a las artes marciales. “El joven Fischer”.


Siempre he pensado que el Ajedrez, además de memoria, matemáticas, inteligencia…encierra algo de magia, algo de locura, algo de respuesta.


Robert (Bobby) James Fishcer ganó el título mundial de ajedrez contra el ruso Boris Spassky (me encantan esos nombres), tras 21 partidas, el 31 de agosto de 1972. En 1972.





La película cuenta magistralmente los primeros años de J. Kingsley, al que siempre recordaré como Gandhi.


DWaitzkin, jugando en la calle, aprendiendo en los torneos. El profesor lo encarna Ben espués de 1972 , Bobby Fischer desapareció. Dicen que se refugió en Islandia. Tal vez en China o Filipinas. Quizá no salió de EE.UU.


También merece una mención especial el joven que interpreta a Waitzkin, Max Pomeranc. Creo que no se ha prodigado mucho más después de esta cinta.


Se dice que Bobby Fischer, hace unos años, sobre 1998, reapareció en Internet bajo el pseudónimo “guest 1.310” (invitado 1.310) y que, como no, la noticia corrió como la espuma y se enfrentaron a él muchísimos, sucumbiendo.


Jaque.


La película está basada en hechos reales y es una de las mejores que he visto.


Fischer murió en 2008, habiendo inventado la variante aleatoria del Ajedrez, el reloj Fischer…


Jaque. Mate.

martes, junio 09, 2009

Tarzán (2)

Dándole vueltas a eso de Tarzán de los monos, el grito y demás, se me ocurre que el Señor Tarzán escondía varios tesoros de sabiduría.


Resultaba espectacular como podía acelerar la acción cuando se peleaba con un cocodrilo de cartónpiedra, o cuando nadaba contra la corriente de una catarata, etc.


Pero lo mejor, sin duda eran dos de sus frases, a saber:


* "¡Angawa, angawa!" que servía para todo, en una especie de idioma extraño que hablaban los nativos (y los elefantes) y que, como digo, lo mismo servía para pedirles que se apartaran, como para que lo siguieran a la batalla como para saludar al jefe de la tribu.


* "Yo Tarzán, Tu Jane", que es la piedra filosofal de las frases para ligar. Durante miles de años, muchos han estudiado cómo empezar una conversación para buscar pareja y el Sr. Tarzán, con un taparrabos, soltó "Yo Tarzán, tu Jane" y conquistó a la guapa protagonista de sus películas para siempre. No sé si ayudaría el hecho de que el Sr. Tarzán iba en taparrabos.



La próxima vez que vaya a un bar de copas, discoteca o similar, voy a hacer la prueba. Me voy a acercar a la go-go de turno y le voy a decir: "¡Angawa!, Yo Tarzán, Tu Jane... He aquí mi taparrabo"


A ver que pasa. Viendo como está el percal, lo mismo funciona.

lunes, mayo 18, 2009

Tarzán de los monos.

Cuenta la leyenda que Johnny Weissmüller acabó sus días en un manicomio, obsesionado con el personaje de Tarzán que interpretó en numerosas ocasiones y que gritaba asiduamente el famoso y característico grito a la mayor oportunidad que tenía…


[audio=http://www.goear.com/files/sst4/256bc29b3d108ea1a8271ce3aff5d236.mp3]


La cuestión es: Si el grito cinematográfico de Tarzán era una mezcla de rugidos (realizada en los estudios de La Metro) de varios animales, entre ellos un elefante, una hiena y un camello, además se le añadió el sonido de un violín, un cantor tirolés y un barítono… ¿Qué demonios era lo que gritaba Johnny Weissmüller en sus últimos días de existencia?


He ahí la pregunta. Quizá sea sólo una leyenda.

martes, abril 28, 2009

Revolutionary Road.

Lo curioso del asunto es que la historia sea vigente aún hoy día y que ahora las lecciones de Filosofía Existencial vengan del otro lado del charco. Mandan los americanos.

Hace mucho tiempo, yo todavía era un crío, colgaron una redacción mía sobre la primavera en el tablón de exposiciones de mi colegio. Tengo estudios superiores, licenciatura. Al menos ocho horas al día las paso delante de un teclado, básicamente tecleando. Escribiendo.



Y escribo esto porque después de ver Revolutionary Road es complicado ponerse a escribir sobre ello. Muy complicado. Dos palabras si que me vienen a la cabeza, al menos. FILOSOFÍA (si, con mayúsculas) y Existencial.



Revolutionary Road es una cinta que medita sobre la vida actual (aunque esté ambientada hace unas cinco décadas), sus principios, sus valores, su significado. Dos personas pretendida y forzosamente “especiales” se hacen lentas preguntas sobre lo “irremediablemente vacio” y al final todo acaba en tragedia.





Con la excusa de no saber a que se ha venido aquí, los personajes principales planean una huída (a París, o a donde sea, es lo de menos), no con el propósito de desaparecer, sino al contrario, de aparecer. Entretanto vamos viendo como hay otras muchas cuestiones, bajo esta idea inicial. Uno llega a preguntarse también ¿Por qué no? O ¿Qué pasaría si todos dejáramos nuestras vidas tal y como la conocemos para escapar a París? Posiblemente no tendría tanta gracia.



Pero no seguiré por ahí para no destripar mucho el argumento. La cuestión es que la película acaba aprisionándonos el estómago del alma y lo refleja todo de un modo pausado y hermoso, como no podría ser de otro modo viniendo del director de American Beauty, Sam Mendes. Juro que en algún pasaje me ha parecido que Leonardo Di Caprio era yo mismo, ya ven.



Eso si, Leo y Kate están sobradamente bien. De acuerdo en que no son los grandes actores que había antaño, pero dan de sobra la talla, dando intensidad a los momentos en que era necesaria. Hacen buena pareja, ya lo sabemos todos, y es lo que hay en la industria. Nada que objetarles, al contrario.



Mención especial a Michael Shannon. Su papel de trastornado, a la vez que voz de la conciencia, merece de por si invertir en el film. Así que, entre esto y que es posiblemente de las películas más profundas que haya visto nunca, ustedes dirán.



Lo curioso del asunto es que la historia sea vigente aún hoy día y que ahora las lecciones de Filosofía Existencial vengan del otro lado del charco. Mandan los americanos.

jueves, marzo 19, 2009

A ciegas (Blindness)

En mi época de estudiante no había leído muchas páginas de “Ensayo sobre la ceguera”, de José Saramago, de 1995, cuando pensé que aquella obra, por cómo estaba escrita y por el tema que trataba, merecía una película. Poco después temí lo peor, y es que si se hiciera y se hiciera mal, se estaría haciendo un flaco favor a una de los mejores relatos de filosofía de todos los tiempos. “Mejor así”, dije entonces… ¡Que equivocado estaba!



Y es que venía yo echando en falta, ya entonces y desde hacía mucho tiempo, una película que reflejara el caos (un caos) en la humanidad como se merece. Atrás quedan muchos buenos intentos, de mano de grandes del cine como M. Night Shyamalan o el mismísimo Spielberg y, sobre todo, atrás quedan muchos, muchísimos malos intentos.



En esta ocasión, la película “A ciegas” del director Fernando Meirelles (Ciudad de Dios, El jardinero fiel) da en el clavo en una difícil empresa. Primero refleja lo que más arriba expreso: El caos y la humanidad. Segundo porque “Ensayo sobre la ceguera” no es un libro amable, no es un libro fácil de entender, no tiene un veredicto claro, una moraleja. Es un libro de filosofía, de un autor aún vivo (y que sea por muchos años sin que deje de escribir) que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1998, es decir, cuando la Historia ya había acabado, todos habíamos nacido y el juicio final aún no había llegado. No es una novela de Stephen King, ni de Tom Clancy, con todos mis respetos.





No quiere decir lo anterior que no fuera relativamente fácil llevarla al cine. Como ya apunté, por cómo está escrita, es una obra que pedía a gritos, o a mi me lo parecía, una buena película. Para empezar el autor la escribe en tercera persona, de modo que el lector “ve” lo que ocurre por que el autor también lo “ve” y, sobre todo, por que hay alguien más que “ve”. Además de esto, Saramago tiene una manera muy visual y muy directa de expresarse en el texto. Muy cinematográfica, si se quiere. Lo difícil de la película, entiendo, es haber sabido ser fiel al libro y haber plasmado toda esa “visualidad”, y sobre todo, hacerlo con cadencia, con el ritmo adecuado, con una cierta voz en “off” y con la luz adecuada. Además de ello, la película sigue sin solucionar ninguna de las cuestiones existenciales que plantea la obra escrita, lo que es un gran acierto.



Pero volvamos al asunto del caos y la condición humana. Lo que realmente fascina en esta obra es que no es necesario un holocausto, una gran guerra, una invasión extraterrestre o un meteorito gigantesco para desencadenar un caos que ponga a prueba a la humanidad. Es más sencillo que todo eso: Un mal día, un humano queda cegado de una ceguera que se contagia a todos los demás. Nada más. Esa sola excusa, sin más explicación ni más ciencia, es más que suficiente para desnudarnos a todos y mostrar la bondad o la maldad. Quizá sea como bien viene a decir en una escena Gael García Bernal, que la ceguera no te hace malo ni bueno, sólo te hace ciego.



Puestos a buscar una moraleja, podemos ver como, en mitad de la desesperación sólo hace falta que llueva y un violín de fondo para que la felicidad haga acto de presencia,. Todo porque ¿Que hace una humanidad de ciegos bañándose bajo la lluvia? Bailar un Vals. Al menos a mi me lo parece.



Aún todo esto, al gran público no gustará la película. Quizá por llegar en el momento en que llega (que todos sabemos cual es), quizá porque uno no va al cine a pensar ni a apretar las nalgas o a aguantarse las lágrimas de impotencia, rabia o desesperación. Pero, repito, es una buena película que refleja bastante bien la obra escrita. Es una película que da que pensar y para la que hace falta, de verdad, llevar un buen puñado de tripas por estrenar.



Un viernes trece, de abril, de dos mil nueve, se estrenó “A ciegas (Blindness)”, de Fernando Meirelles. Cuentan que cuando Saramago la vió, lloró. De haberlo sabido, no me hubiera aguantado yo esas lágrimas.



Ficha técnica.




Dirección: Fernando Meirelles.
Países:
Canadá, Brasil y Japón.
Año: 2008.
Duración: 121 min.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Julianne Moore (mujer del doctor), Mark Ruffalo (doctor), Alice Braga (mujer con gafas oscuras), Yusuke Iseya (primer ciego), Yoshino Kimura (mujer del primer ciego), Maury Chaykin, Danny Glover (hombre del parche negro), Gael García Bernal (el rey del Ala Tres), Don McKellar (ladrón).
Guión: Don McKellar; basado en la novela "Ensayo sobre la ceguera" de José Saramago.
Producción: Niv Fichman, Andrea Barata Ribeiro y Sonoko Sakai.
Música: Uakti.
Fotografía:
César Charlone.
Montaje: Daniel Rezende.
Diseño de producción: Tulé Peake.
Vestuario: Renée April.
Estreno en USA: 3 Octubre 2008.
Estreno en España: 13 Marzo 2009.